Me lo compro todo por internet

Si pudiese encargar el pan por internet, lo haría, pero la panadería de mi calle todavía no tiene app. Vivo rodeado de ordenadores por mi trabajo y ya no siento la necesidad de ir a una tienda a probar el género. Hoy en día, la mayoría de sectores están muy bien adaptados al comercio electrónico, conscientes de que es una fórmula comercial que no va a parar de crecer en los próximos años.

Los que todavía miran con cierta desconfianza las compras online tienen sus razones y lo entiendo. Por ejemplo, sucede al comprar ropa. Por mucho que las tiendas online de moda ofrezcan guías de tallas cada vez más detalladas, nunca sabrás si una prenda te queda bien hasta que no te la pones. Es así, y a todos nos ha pasado. Pero para eso se inventaron los sitios web de venta de ropa de segunda mano, ¿no?

Pero salvo en el caso de la ropa, considero que comprar por internet es casi siempre un acierto. Algo tan aparentemente sencillo como buscar las mejores bombillas bajo consumo CFL online puede convertirse en una pérdida de tiempo si lo haces en una tienda física. Os contaré mi propia experiencia para que lo entendáis.

Tengo un chino cerca que es inmenso. Tiene todo… pero es difícil encontrarlo. Generalmente, me suelen atender bastante bien, y aunque algunos de los dependientes no tengan todavía mucha idea de español (ni yo de chino) nos acabamos entendiendo bien. Pero aquel día que fui por las bombillas de bajo consumo fue toda una odisea. Debo decir que yo tampoco me debí explicar muy bien, pero el caso es que, finalmente, me llevé unas bombillas que ni eran CFL ni de bajo consumo.

¿Qué hice al final? Encendí el ordenador al llegar a casa y busqué mejores bombillas bajo consumo CFL online. Hice una rápida comparación entre dos o tres sitios web y localicé una oferta interesante. A los pocos días ya las tenía en casa.

Como digo, aunque todavía para algunas cosas comprar por internet es tiene sus hándicaps, yo prefiero ahorrar tiempo (y a menudo dinero) haciéndole online.

El mexicano más atestado del barrio

Yo no daba un duro por el restaurante, tengo que admitirlo. Mi amigo Paco no es mexicano, es de Cádiz y ni siquiera ha estado nunca en México, pero es un gran cocinero, un notable emprendedor y todo un show man: un tipo único que decidió que su siguiente locura sería abrir otro restaurante mexicano en una de las zonas de la ciudad con más restaurantes por metro cuadrado.

Me pidió que le ayudara con el diseño y la decoración del local: conoce mi trayectoria y sabe que soy bastante bueno en mi trabajo, pero yo tenía dudas acerca de la idea que él tenía para el local. Me dijo que no quería nada de aire mexicano, sino muy minimalista y moderno. La comida sería mexicana pero el diseño no sería étnico, todo lo contrario. Y eso fue una de las razones de su éxito.

El presupuesto era ajustado así que tuvimos que rompernos un poco la cabeza entre los dos para conseguir ese toque minimalista y cool sin gastar demasiado. Usamos mucho material reciclado, optamos por comprar bombillas decorativas LED rgb baratas para buena parte de la iluminación y colocamos un pequeño pero monísimo cartel externo iluminado que se ha convertido en todo un símbolo.

También para el mobiliario apostamos por piezas rehabilitadas de una pequeña firma amiga: todo estupendo y a buen precio. Lo único en lo que sí invertimos un poco más fue en la zona de la barra en la que se colocó un mosaico de teselas, tanto en la zona inferior como superior, que también quedó estupendo.

En definitiva, y aunque está mal que yo lo diga, la decoración del local fue un prodigio de economía de medios aprovechando las oportunidades que nos iban surgiendo: desde comprar bombillas decorativas LED rgb baratas hasta el mobiliario rehabilitado por unos amigos. En la inauguración todo el mundo nos felicitó, pero lo importante estaba por llegar: la calidad de la comida. Y con eso, Paco, no tiene rival: el mexicano de Cádiz es ahora lo más del barrio, hasta el punto que ya está pensando en nueva locura…