¿Cuándo vale la pena comprar un coche?

Cuando se vive en una ciudad mediana en la que no hay excesivos problemas de tráfico o de aparcamiento, la mayoría de la gente no se plantea siquiera esta pregunta. Más bien se preguntan ¿por qué no comprar un coche? El motivo es que pueden utilizarlo fácilmente incluso para desplazarse a las afueras de la ciudad para hacer la compra o para ir a trabajar cada día. Tomar la decisión de comprar coches toyota de ocasion o cualquiera de sus marcas favoritas es fácil.

Pero cuando se vive en una gran ciudad las cosas cambian. Cada vez más personas que tienen carnet y pueden permitirse la compra de un vehículo deciden no hacerlo. Y el motivo está en que supone un gasto que no les compensa. Los motivos hay que buscarlos en el modo de vida de las grandes ciudades:

-Cada vez es más complicado llevar el coche a trabajar. Cuando se vive en una gran ciudad llevar el coche a trabajar puede ser toda una odisea ya que no solo hay que soportar grandes atascos, pues todo el mundo sale de casa a horas similares. Sino que buscar aparcamiento en las áreas en las que están la mayoría de las empresas y oficinas es tarea imposible.

Esto supone tener que pagar un aparcamiento en donde se vive, si no se dispone del mismo en propiedad y tener que pagar otro parking en la zona en la que se trabaja. Solo hay que hacer las cuentas para ver que el transporte público sale mucho más a cuenta.

-Ha cambiado el modo en el que hacemos la compra. Si antes lo normal era que todo el mundo acudiera a los centros comerciales para aprovisionarse de comida ahora los hábitos comienzan a cambiar. Es cierto que siguen siendo muchos los que acuden a los establecimientos de manera regular, pero otros muchos deciden hacer la compra por Internet y adquirir los productos frescos diarios en tiendas de barrio.

Esto no solo hace que ahorren mucho tiempo, también se ahorra dinero porque se evitan muchas compras compulsivas y antojos.

-Los viajes de placer no compensan tener coche propio. Para los viajes de placer, como vacaciones o fin de semana, el coche sigue siendo una buena alternativa porque permite parar donde se quiera y da mucha más libertad. Pero alquilar un vehículo para estos días compensa mucho más que adquirirlo.

Tu nevera habla de ti

Tengo una amiga que tiene un extraño pasatiempo cuando es invitada a comer en casa de alguien: mirar en la nevera para ver qué hay. Dice que de esa manera puede conocer más a fondo quién es realmente cada persona. Tiene un punto inquietante, ¿verdad? Es como esas personas que miran detrás de los cuadros o que pasan una eternidad en el baño cuando están en casas ajenas. Pero si lo pensamos bien, es verdad que se puede extraer bastante información analizando las neveras de los demás.

De hecho, incluso se puede trazar una evolución de cada persona en función de lo que han albergado las neveras a lo largo de los tiempos. En mi caso, cuando me ‘independicé’, la nevera pasó el lugar en el que guardaba, básicamente, la leche, el agua y el yogur con frutas. Y de vez en cuando, la cerveza… No tenía mucho más porque en los primeros tiempos pasaba a comer por casa de mis padres cuando podía: esa (medio) independencia que significa quiero dormir solo pero si me haces la comida mamá, pues mejor…

Cuando me cambié de ciudad, mi nevera dio un giro radical. Tuve que ponerme las pilas y empezar a cocinar en serio. O al menos eso es lo que pensaba yo que iba a hacer. Pero si en las primeras semanas la nevera estaba plagada de frutas, verduras y otros productos frescos, poco a poco empezó a vaciarse y ya nunca se volvió a llenar del todo.

La falta de tiempo hace que no podamos (o queramos) dedicar tanto tiempo a la cocina y acabamos optando por lo fácil que es la comida preparada o, directamente si la economía lo permite, comer fuera.

Y luego llegó mi futura mujer y la nevera volvió a cambiar, para mejor. Todavía se mantenía el yogur con frutas y cereales que tanto me gusta, pero volvieron los productos frescos, sobre todo el pescado y la verdura. Se supone que si mi amiga viene ahora a comer a casa podrá hacerme un buen retrato robot, ya que siempre tenemos la nevera a reventar.

ES MÁS SENCILLO HACERLO TÚ MISMO

Cuando pienso en la decoracion de interiores, se me viene a la cabeza los decoradores de interiores que se ven en los programas de la televisión, y no creo que estos decoradores de interiores agraden a mucha gente, por lo que pienso no creo que nadie quiera que un desconocido le decore el interior de su casa, además, un decorador de interiores va a decorar el interior de tu casa con los muebles que a él o a ella le gustan sin tener en cuenta el precio o el estilo de los muebles. Nunca he llegado a plantearme contratar a ningún decorador de interiores, esas cosas solo las hacen la gente que no sabe en qué gastarse el dinero y que les da pereza decorar ellos mismos su casa, pero la gente normal no pide los servicios de un decorador de interiores, lógicamente prefieren decorar sus casas ellos mismos, que les saldrá mucho más barato y además aseguran que los muebles y el resto de enseres de la casa van a ser del agrado de cada uno.

 

Además por lo que puedo ver en los programas de reformas de casas, los decoradores de interiores no hacen más que tirar tabiques para que todo sea más diáfano, cosa que no a todo el mundo le gusta, pero ellos dan por sentado que sí, con conseguir un poco más de espacio creen que es más que suficiente, la gente no quiere tener una gran cantidad de espacio lo que quieren es un hogar confortable sin tener que estar hacinados con sus cosas alrededor, en muchos casos los protagonistas de esos programas no tienen sitio o porque no tienen la casa recogida o porque tienen demasiadas cosas y no tienen donde meterlas, la solución más sencilla para esa gente es hacer una limpieza en su casa y dejar solamente lo que sea estrictamente necesario.

 

Personalmente creo que cada uno debería de decorar su casa sin tener que contratar a ningún decorador de interiores que les va a costar un buen dinero y no es seguro que el resultado sea el que se quería en un principio.

Un despacho en el trastero

Si te gustaría tener un sitio propio para realizar tus pequeños trabajos en casa, como las cuentas de tu negocio o los mails que envías a tus clientes, quizás puedas aprovechar algún rincón que no uses para transformarlo en un pequeño despacho. Y no tiene por qué ser una habitación, muchas personas que tienen una pequeña despensa en el pasillo o una habitación para las cosas de limpieza, la han transformado en un pequeño despacho muy coqueto. Eso sí, solo apto para utilizar con la puerta abierta, la cual es perfecta para poner un calendario y los post it con todo aquellos que no puedes olvidar.

Pero si necesitas un poco más de espacio, quizás puedas reciclar el trastero del garaje o el que muchos pisos tienen en la planta superior del edificio, y convertirlo en el mejor despacho del mundo. Para eso, debes de llevar a cabo algunas pequeñas reformas que lo dejarán como nuevo.

Para empezar, necesitas aislarlo. Muchos de estos trasteros no están pensados para que nadie pase demasiado tiempo allí, así que son realmente fríos y un poco húmedos. Para evitar esto puedes forrar las paredes con corcho, conseguirás aislamiento acústico y térmico por muy poco dinero. Lo mejor es que el corcho puedes pintarlo si lo deseas para que quede en los colores que más te gusten.

Para el suelo, puedes utilizar baldosas adhesivas que imitan a la madera y que además de evitar el frío del terrazo que normalmente tienen como base estas habitaciones, queda muy acogedor y combina muy bien con el corcho. Para el techo, utiliza planchas de polispan especialmente pensadas para ello y que se pegan con silicona. Por poco dinero tendrás el trastero decorado y aislado y todo eso podrás hacerlo tú mismo.

Llega la hora de decorarlo y para ello puedes usar un estor para la ventana. Incluso si es solo un ventanuco de ventilación quedará mucho más bonito así. Coloca un aparato de aire acondicionado portátil de bajo consumo para que te de calor durante el invierno y te refresque en verano y compra los muebles que necesites para trabajar. Lo normal es tener una estantería, mesa de despacho y un par de sillas. No olvides una lámpara o un plafón en el techo. Puedes completar la decoración con algunos cuadros o láminas enmarcadas y tendrás un acogedor espacio para trabajar en tu casa.

Mi ordenador corre como una tortuga

Mi antivirus me lleva avisando un montón de tiempo: con una adecuada limpieza podría recuperar bastantes gigas de almacenamiento, tengo un montón de programas inútiles, bastantes residuos sin identificar,  no sé cuantas contraseñas inseguras y problemas de privacidad. Un desastre total. ¿Y qué estoy haciendo al respecto? Nada de nada, mirar para otro lado, y seguir hasta que el cuerpo aguante. En este caso, el cuerpo es el ordenador…

El resultado de todo este desastre es que mi ordenador es más lento que una tortuga. En ocasiones lo comento como mis amigos del Servicios mantenimiento informatica en Valencia y no se lo acaban de creer: hay veces que mi ordenador tarda media hora en ser operativo desde que lo enciendo… Me dicen que se lo lleve para echarle un vistazo y yo les digo que sí, que cualquier día, pero nunca surge la oportunidad.

Tenemos una relación tan estrecha, llevábamos tantos años juntos, que tengo miedo a perderlo. Nos conocimos en una tienda hace 10 años. No diré que fue un flechazo, pero me atrajo su elegancia y porte. Cuando lo abrí por primera vez, pensé que íbamos a estar juntos muchos años. Y así ha sido. Pero en los últimos tiempos veo con tristeza como se está desintegrando…

Tengo que asumir mi responsabilidad. La culpa no es suya. Ha hecho una buena labor durante años, pero por falta de tiempo, dejadez y un poco de incompetencia no le he dado el cuidado que se merecía. La tienda de Servicios mantenimiento informatica en Valencia lo revisó hace varios años y me recomendó seguir unas pautas yo mismo además de llevarlo a revisión de forma periódica. No hice caso a una cosa ni a otra. Y ahora el ordenador languidece.

Él sabe y yo sé que tengo que buscar un sustituto. Y en ello estoy (llevo como 2 años buscando ordenador, pero no me decido). Una cosa sí tengo clara con el futuro ordenador: esta vez me tomaré mucho más en serio lo del mantenimiento. Lo cuidaré y le haré las revisiones que sean menester. No quiero ver como otro ordenador muere en mis manos…

¿Sigues escuchando “casetes”?

Quedan ya pocas personas que recurran a este formato, pero siempre hay irreductibles que se niegan a dejar su colección de “cintas de música” y actualizarla. No obstante, la electrónica audio ha evolucionado mucho en muy poco tiempo y cuando una de estas cintas de cromo va dejando de escucharse, ya no es lo más actual pasarse al CD.

En pocos años hemos visto con el formato de CD que se nos vendía como una revolución en el mundo de la música y el futuro a largo plazo no lo ha sido tanto. Quienes compraron nuevamente sus vinilos pensando que estaban accediendo a un sistema que se vendía como eterno se dieron cuenta de que este era mucho más frágil de lo que se había dicho en un principio y que, finalmente, estropear un CD no era tan complicado.

Los viejos vinilos han vuelto con fuerza, ya que el sonido limpio del CD no convencía a muchos amantes de la música que lo encontraban excesivamente frío y carente de los sutiles matices de los discos convencionales. Pero siguen siendo delicados y para muchas personas, una muestra de sibaritismo más que una necesidad musical en sí misma.

Por eso, todo apunta a que el futuro de la música está en las descargas online. En un disco duro que puede abultar lo que una antigua caja de casete caben horas y horas de música que se pueden llevar a cualquier sitio. Incluso no es necesario contar con un disco duro si no se quiere estar pendiente de un formato físico. La nube permite almacenar en servidores externos toda la información que queramos tener, incluida la música y la literatura que adquirimos en Internet.

Muchas personas desconfían de la nube y prefieren tener su música y sus libros en casa, a buen recaudo. Pero la mayoría están comenzando a ceder y, al menos, usan la nube para sus copias de seguridad. Las ventajas de esta combinación son muchas: todo en un solo dispositivo que además ocupa muy poco espacio y la seguridad de que si se daña o es robado se cuenta con una copia a la que se puede acceder desde cualquier dispositivo.

Si todavía sigues escuchando casetes es hora de comenzar a pensar en cambiar de formato, sobre todo porque seguramente ya no suenen como antes. Aunque, dicen los rumores, podrían volver a estar en las tiendas en breve.

LAS DISCUSIONES LLEGAN A SU FIN

Hasta no hace mucho tiempo cualquier tema podría llegar a desembocar en una discusión muy acalorada y que podría terminar mal, daba igual cual fuese el tema de discusión, cuanto cobra un cerrajero o cuántos títulos tiene un equipo de fútbol el cual nadie conoce, ahora ya nadie se molesta en pensar un poco a ver si se le ocurre la respuesta sin tener que buscarla, ya no se discute como antes ya que a la mínima duda siempre hay alguien que saca su teléfono móvil para buscar la respuesta al tema de discusión, como si le costase mucho pensar un poco, pero ya se sabe que cada vez nos estamos volviendo más vagos y más cómodos.

 

Incluso en los bares, los señores mayores que suelen ser los que más discuten ahora también tienen sus propios teléfonos móviles con los cuales pueden buscar las respuestas a las discusiones que tienen, el problema llega cuando varios buscan las respuestas y no todos encuentran la misma respuesta, entonces es cuando empieza la discusión de verdad, como si internet diese siempre las respuestas correctas a todo, que no siempre pasa, cualquiera puede colgar cualquier contenido en internet aunque no sea cierto, por lo que no te puedes fiar de todo lo que pone en internet aunque te lo pinten de color de rosa.

 

Personalmente pienso que buscar siempre la respuesta en internet a todas las cosas que no sabemos no nos va a convertir en más inteligentes sino al contrario, serías más inteligente si supieses las respuestas sin tener que buscar, el problema no viene de las personas mayores sino de los niños, si no aprenden a saber las cosas por sí mismos al final se van a convertir en unos ignorantes, ¿para que se van a molestar en estudiar si pueden buscar cualquier cosa en internet? al final supongo que se darán cuenta de que lo más importante en esta vida es ser autosuficiente y no depender de una máquina que en cualquier momento te puede dejar tirado, pero nuestro cerebro por suerte siempre nos acompaña allá donde vamos y siempre podemos utilizarlo.

¿Qué hago con mi pelo?

Si las peluquerías dependieran de personas como yo, cerrarían un 80%. No me gusta cambiar demasiado de peinado y suelo aparecer por la peluquería cada 4 meses o así porque ya lo tengo demasiado largo. Así que con tres cortes de pelo al año no se puede llegar muy lejos…

Pero está claro que la mayor parte de la gente hace mucho más uso que yo de la pelu. No creo que nadie se enfade si digo que las mujeres van mucho más que los hombres. Y gastan mucho más. A veces me cuentan lo que se gastan mensualmente en peluquería, entre cortar, teñir, etc. y no acabo de creérmelo. Pero es que además se ponen de moda cosas nuevas como las extensiones de pelo con cinta elástica, los cortes revolucionarios o los tintes imposibles. Y todo eso cuesta dinero.

De cualquier forma, los tiempos cambian y ahora los hombres también acuden puntuales a su cita con la peluquería. Yo creo que las grandes estrellas del cine y la televisión o los futbolistas han influido mucho en este tema. Existen determinados jugadores que cambian casi cada semana, cada vez que saltan al campo llevan un corte nuevo.

No hay duda de que en determinados trabajos, sobre todo de cara el público, se nos exige un cuidado en nuestra apariencia física y modo de vestir. Existen muchas historias de entrevistas de trabajo en la que se descartan candidatos por no llevar traje o aparecer con el pelo sin arreglar.

Hace un tiempo, una amiga estaba preocupada porque iba iniciar un proceso de selección en una gran multinacional. Hacía unos meses se había rapado el pelo para hacer un cambio radical. Al principio tuvo su gracia pero luego se dio cuenta de lo que cuesta que el pelo crezca…

Tenía miedo de iniciar la fase de entrevistas personales porque tenía el pelo demasiado corto. Yo no lo veía para tanto, pero ella terminó por consultar en una peluquería y se puso extensiones con  cinta elástica para acudir a la entrevista. Tuvo éxito. Vivimos en un mundo en el que la apariencia es nuestra primera carta de presentación y tenemos que jugar bien nuestras cartas.

Amplía tu restaurante durante todo el año

Su durante el verano amplías tu restaurante poniendo mesas en la terraza, ¿por qué no hacer lo mismo durante todo el año? De este modo podrías tener más metros cuadrados a tu disposición y a la de tus clientes y podrás atender a muchas más personas a un tiempo. Esto puede incrementar tus ganancias y además repercute positivamente en tu personal, ya que si la terraza se presenta bien durante el invierno y se climatiza adecuadamente, puede funcionar a pleno rendimiento. Esto acabaría con la estacionalidad de algunos puestos de trabajo, ya que parte del personal extra que se contrata para el verano podría trabajar durante todo el año para atender la terraza.

Tener un personal fijo es muy positivo para el negocio, ya que por un lado estamos hablando de trabajadores que conocen el establecimiento y que se mueven con soltura en el mismo. Además, estarán contentos porque saben que no se trata de un trabajo que dura unos meses y que luego se acaba, sino que si responden pueden tener un puesto fijo para todo el año.

Los trabajadores estarán mucho más motivados y el empresario puede estar más tranquilo ya que contará con un personal de total confianza, con el que establecerá una relación a largo plazo que le permitirá no tener que estar siempre vigilando y controlando que todo se realice según lo previsto.

Pero a veces no se trata solo de poder atender a más personas, sino de no perder a un segmento de los consumidores que solo acuden a aquellos restaurantes que disponen de techados para terrazas y que por tanto facilitan el poder fumar durante la comida. Y es que con la ley que regula el consumo de tabaco en la hostelería, el único modo de echarse un cigarro en la mesa es haciéndolo en una terraza que no esté totalmente cerrada. Por tanto, no se trata solo de tener más clientes, sino de no perder a los que se pueden ganar durante el verano y que se irán a otro lugar si llegado el mal tiempo se les impide fumar.

En beneficio de los clientes, de los empleados y en definitiva del negocio, vale la pena valorar la idea de cerrar la terraza de manera parcial y buscar la forma de decorarla y aclimatarla para que durante todo el año pueda ser utilizada y rente beneficios.

¿Carro de la compra o carro de combate?

Hacer la compra es todo un arte, pero también puede ser la guerra. Todo depende del momento del día y el día de la semana que elijas para ir al supermercado.

Cuando era más jovencito me gustaba ir a comprar. Siempre ayudé bastante a mis padres en este tipo tareas. Para mí era como una aventura. Entrar en un lugar en el que había cientos de productos para comprar y tener dinero en el bolsillo. Claro que no podía comprar lo que me apetecía, siempre llevaba una lista. Mi madre me decía que me fijara bien en leche asturiana precio o en las ofertas de los productos que debía comprar.

Y aunque disfrutaba de ir al supermercado, ya empecé a fijarme en las que serían mis grandes enemigas en el futuro: las señoras mayores. A la hora de comprar el pan, por ejemplo, me ocurría bastante a menudo que una señora se colaba. Como quien no quiere la cosa, se iban deslizando y terminaban ganándome la posición. Y se llevaban medio y un cuarto antes que yo.

Con el paso de los años he tenido que seguir yendo al supermercado como cualquier hijo de vecino, pero he perdido un poco el entusiasmo inicial. Trato de evitar las horas punta en la que los pasillos de los supermercados parecen más bien un circuito de Fórmula 1 o un campo de batallas con los carros aglomerándose en busca de la lubina más fresca o la leche asturiana precio más bajo.

Pero no siempre se puede evitar las horas punta y entonces me pongo el casco de guerra y saltó a la arena para batirme por los plátanos y las galletas. Y las señoras mayores ya no se ríen (tanto) de mí como cuando era pequeño.

He desarrollado un radar especializado en señoras que se cuelan y se activa automáticamente. Es como el sentido arácnido de Spiderman: “atención, señora que se hace la despistada a las 2, movimiento lento pero seguro para intentar ganarme la posición, situar el carro para generar una barrera infranqueable, acompañar de mirada asesina si fuese menester”. Ya no se me cuelan como antes…