Mesas de comedor de libro, ¿siguen de moda?

Cuando pensamos en Comprar mesas de comedor de diseño no solo debemos tener en cuenta lo bonita que sea la mesa, sino el espacio que nos va a ocupar en el salón. Con frecuencia nos encontramos con que el espacio de la mesa de comedor es un espacio desaprovechado porque es una mesa que solo usamos en ocasiones, pero que tiene reservado un importante hueco en el salón.

Por eso, podemos pensar en una mesa de comedor de libro como una alternativa para poder disponer de mesa de comedor, pero sin que esta nos robe demasiado espacio. Pero ¿siguen estando de moda? Lo cierto es que sí, aunque han cambiado mucho en los últimos años, ya que han rejuvenecido y ahora son mucho más actuales y bonitas. Pero no han perdido en absoluto la función práctica con la que han sido concebidas.

Las mesas de libro son perfectas para que hagan la función de una consola cuando no se usan y la de una mesa una vez abierta. Y una gran solución para los espacios de menor tamaño, ya que incluso se puede prescindir de las típicas sillas de comedor sustituyéndolas por sillas plegables con fundas, muy aparentes y fáciles de guardar en cualquier lugar. En algunas casas, las sillas de comedor se distribuyen por las habitaciones dándoles otros usos y se recuperan cuando se hace una comida. Por ejemplo, se pueden dejar en la cocina formando parte de la mesa de cocina para comer en ellas todos los días si su diseño lo permite.

Estas sillas libro tienen una apariencia muy elegante cuando están cerradas. Ahora que se llevan los muebles de líneas muy geométricas y minimalistas, estas mesas cuadran perfectamente con esta imagen. Pero donde se ve el trabajo y el diseño de la mesa es en la pata o patas que la sujetan y que bien puede ser una gran pata centra, dos patas individuales, o dos patas unidas para crear una sujeción de diseño muy especial.

Cuando se abren, nos encontramos con una mesa de comedor convencional en la que se pueden acomodar desde seis hasta doce personas según el tamaño de la mesa. Solo habrá que separar los muebles que normalmente ocupan ese espacio para dejar sitio y se tendrá un comedor en cuestión de muy poco tiempo. Y, al acabar la celebración, nuestro salón crecerá nuevamente de tamaño.