Para tener tu propio huerto. Hay personas que se han criado en un pueblo o aldea y que están acostumbrados a trabajar la huerta. Por cualquier razón, se han ido a vivir a la ciudad y echan mucho de menos el contacto con la tierra. La venta de fincas rústicas en Galicia es frecuente y hay muchas a la venta. Por eso, estas personas pueden tener la oportunidad de comprar un pequeño terreno no muy alejado de la ciudad para acudir a plantar algunas cosas y mantenerlo como un hobbie, pero también como algo que proporciona comida de alta calidad y da una gran satisfacción a quién lo trabaja.
Para poder contar con un lugar de esparcimiento cerca de casa. En los pueblos que han crecido rápidamente y los planes de urbanismo son recientes es fácil que al lado de tu casa haya una finca que es rústica. Igual, incluso el terreno en el que tienes tu vivienda lo es ahora, pero como tu vivienda estaba construida antes puedes disfrutarla. En estos casos, comprar una finca colindante puede ser una buena idea para tener más espacio para esparcimiento, disfrutar con los niños o, simplemente, evitar tener vecinos cercanos. Tienes que tener en cuenta que no vas a poder construir en esa parcela, pero evitaras, por ejemplo, que haya animales que puedan generar olores.
Para plantar árboles para la venta de madera. Es la principal razón para la compra de una finca rústica en determinados lugares. La venta de madera es una buena inversión, aunque hay que tener en cuenta que hay que mantener en buen estado la finca, limpiándola para evitar los incendios. Otra opción es alquilarla directamente a las madereras y dejar que ellos se encarguen de todo, a cambio de un dinero cuando corten la madera o de una cantidad mensual. Es una forma de tener unos ingresos mensuales garantizados que pueden completar tu sueldo o servir para ir ahorrando todos los meses.
Para alquilar para trabajar otras personas. Hay zonas en las que los campos de cultivo tienen una gran demanda. Si compras una finca rústica siempre vas a poder alquilarla para que otros la trabajen y es una inversión de cara al futuro. Esto suele ser muy rentable si parte de la propiedad es tuya y solo tienes que comprar una parte a otro heredero.