Cuando se adopta a una perra o a una gata que viene de la calle, a veces nos encontramos con que el animal llega con un regalo sorpresa: bebés en camino. En casos de gestación muy inicial, muchos veterinarios optan por castrar al animal y evitar el crecimiento de los fetos, pero si el embarazo ya está avanzado, tocará esperar a que tenga a sus bebés para tratar de buscarle un hogar.

Muchas veces, el animal ya llega con déficits por su vida anterior, por lo que hay que realizar analíticas para conocer a fondo su estado y estudiar cuáles pueden ser sus carencias. Tras conocer bien el estado de la futura mamá, se puede optar por alimentación especial y suplementos nutricionales para perros y gatos que le aporten todo lo que necesita para recuperarse ella completamente y para que los bebés salgan sanos y en su peso.

Adoptar a una hembra preñada conlleva una enorme responsabilidad. Hay que darse cuenta de que va a parir en casa y que tenemos que permitir que busque un lugar en el cual vaya a estar cómoda. De poco vale que tratemos de convencerla de que ese nido que le hemos hecho es perfecto, llegado el momento ella buscará lo que su instinto le dicte que es lo mejor. Y muchas veces, esto es la cama de la persona en la que más confían. Por eso, si no quiere que ocurra eso, debes cerrar las puertas de los dormitorios cuando no estéis en casa y, cuando estéis, estar pendientes de ella.

Cuando la fecha del parto esté cercana, la familia debería de turnarse para que el animal no estuviera nunca solo. Aunque lo normal es que pueda parir sin problemas, si hay complicaciones habrá que llamar al veterinario de forma urgente y para ello debemos de poder estar en casa. Cuando una persona sola tiene que trabajar, tiene la opción de dejar a la perra ingresada en la clínica cuando el parto es inminente, para garantizar que tendrá toda la atención que necesita. Pero esto debería de ser la última opción, ya que la peludita estará más a gusto en su casa, cerca de los humanos con los que se siente segura. 

Llegado el momento, es bueno respetar el espacio de la mamá y dejar que se ocupe. Solo si vemos que no tiene problema, podemos estar a su lado y ayudarla.