Tu casa siempre está abierta para tus amigos y lo saben, por lo que es normal que cualquier tarde de sábado en la que se tuerzan los planes les digas que se acerquen y ya ponéis una película o, simplemente, os tomáis algo y charláis. Pero cuando tienes una vida social intensa, hay algunas cosillas que siempre deben de estar en la despensa para que estas reuniones improvisadas no te obliguen a correr al supermercado, incluso cuando tus amigos son de esos que nunca llegan con las manos vacías.

Una bolsa de picos de pan y un parte de tarrinas con diferentes tipos de queso crema son dos básicos para improvisar un picoteo divertido y totalmente informal. Es algo barato que acompañará lo que estéis bebiendo y que tendrá siempre mucho éxito. Con esas dos cosas, ya no se podrá decir que no les das a tus amigos algo para llevarse a la boca y acompañar las bebidas. Pero si además añades unas patatas fritas, ya te pondrán cinco estrellas en la reseña de tu hogar. 

El tener varias tarrinas y varios cuencos diferentes para las patatas permite colocar las cosas de forma repartida al alcance de todos, evitando tener que sentarse en torno a una mesa si la organización del salón no invita a eso.

Con esto ya llevamos tres imprescindibles y nos quedan dos para completar la lista. Y esos dos van a ser las bebidas. Pues esto es fácil de resolver: refrescos y cervezas. Podríamos añadir muchas otras cosas en la lista, pero si hablamos de algo informal e improvisado no es lo mismo que cuando les invitas a cenar o haces un tipo de invitación más formal. Como ves, tener a tus amigos bien cuidados es muy sencillo y no tienen porqué suponer una lista de la compra enorme. 

Si te preguntas si debes de tener algo para darles de cenar en ocasiones como esta, la respuesta es que no es algo obligatorio, especialmente si tu casa es el centro de reunión habitual. Otra cosa sería que os turnéis para cenar cada semana en una casa. Si la reunión se alarga y hay hambre, lo más inteligente es pedir comida y pagar a medias para que no se acabe convirtiendo en obligación el dar de cenar a todo el mundo.