Hay paseos que son mejor que muchas terapias. Paseos en los que parece que el aire que te da en el rostro se lleva consigo todo lo que tienes en la cabeza que te está agobiando o estresando. En los que es fácil pensar y aclarar las ideas y que eso que parecía un problema sin solución, de repente, ya no sea un callejón sin salida sino una oportunidad para implementar algunos cambios en tu vida.
Pero no vale cualquier paseo, tiene que ser uno en el que realmente seas capaz de desconectar, poner en blanco tu cerebro y resetear para que todas esas ideas dañinas y corruptas que no dejan funcionar tu disco duro, sean borradas y comiencen a surgir pensamientos nuevos que te hagan reiniciar tu programa.
Y como pese a las comparaciones no somos máquinas, la mejor manera de conseguir todo esto es en un entorno natural que te permita respirar aire puro, contemplar un bonito paisaje y sentir que bajo tus pies hay tierra y no asfalto. Y todo eso, lo puedes encontrar en una ruta de senderismo en Ons. En una de las variadas rutas que recorren esta bonita isla y que la hacen ideal para pasear.
No hay duda de que las islas tienen algo que las hacen especiales y que logran que te sientas alejado de todo. En cierta manera, en Ons lo vas a estar, ya que aunque la isla está habitada, realmente son muy pocas las personas que viven allí e incluso en verano, cuando más gente te vas a encontrar, el número de visitantes es limitado. Puedes pasear y encontrarte solo porque aunque te cruces con gente, no van a ser conocidos, no tienes que estar pendiente de saludar y de preguntar cómo están. Solo de pasear, respirar, poner atención plena a sentir el aire el en rostro, a los olores del mar que llegan desde el Atlántico o a notar el sol calentando tu piel.
Ni siquiera tendrás que esforzarte, al estar en un entorno diferente y único, tendrás tantas cosas para ver, tantos bonitos paisajes en los que fijarte que será imposible que no desconectes de tu día a día y te dejes llevar. Hasta el punto que, cuando cojas el barco de vuelta, sentirás que vas mucho más ligero porque has dejado una parte de esa carga que llevabas sobre los hombros en la isla.