Batería baja 

Siempre me ha gustado dormir. Creo que necesito unas 8 horas y media de sueño aproximadamente. Menos de ese tiempo me supone estar buena parte del día cansado, sobre todo a medida que avanza el día: es como si se me agotase la energía. Se me enciende el piloto de batería baja y empiezo a dormitar. El problema es que cuanto menos duermo antes me salta el piloto.

Pues resulta que llevo unos dos años durmiendo una media de seis horas al día y jamás seguidas. Siempre me despierto en mitad de la noche. Hace un tiempo cambié de trabajo por uno de mayor responsabilidad. En principio no tenía ningún interés en cambiar de puesto, pero cuando me mostraron el aumento de sueldo me lo pensé y terminé aceptando. Lo que no ponía en el contrato es que el exceso de responsabilidad no va bien con determinadas personas…

No sé si tendrá que ver o no, pero he empezado también a tener problemas de salud. Cada dos meses o así tengo una gastroenteritis severa. Y juraría que nunca había tenido problemas de debilidad estomacal a lo largo de mi vida, al menos no como ahora. Es verdad que hay algunos antecedentes familiares de problemas de este tipo, incluso con un caso de cancer recto, pero hasta ahora no me había preocupado por ello.

Por supuesto, he ido al médico, pero todavía no existe un diagnóstico muy claro. He insistido en lo de mi cambio de trabajo y lo que ha repercutido en mi vida diaria porque por casos de algunos compañeros y amigos sé que la ansiedad laboral puede afectar físicamente sobre todo al aparato digestivo. Sin ir más lejos, hace una semana tuve que irme de trabajar antes de tiempo: me empecé a sentir mal después de comer, con mareos y vómitos. Un desastre.

Tampoco creo que haya que ponerse en lo peor, tipo cancer recto. Pero ya tengo la mosca detrás de la oreja y me estoy planteando la posibilidad de recuperar mi antiguo puesto, aunque sea a costa de ganar menos dinero. ¿De qué me sirve ganar más si estoy como estoy?

OBSESIÓN POR GASTAR

La mejor forma de promocionar cualquier producto o marca es y será la televisión y sus anuncios.Porque la tele la vemos todos, ya sea en mayor o menor medida. Personalmente yo veo la tele bastantes horas al día, es más, lo primero que hago al despertar es encender la tele, antes incluso de ponerme las gafas.

 

Pero no todos los anuncios son iguales ni mucho menos, hay anuncios normales como el anuncio leche asturiana y otros que no hay ni por donde cogerlos. Hay anuncios que más que animarte a comprar algo más bien te dan ganas de apagar la tele.

 

Tengo una prima que antes se dedicaba al mundo de la publicidad y siempre quise preguntarle porque se hacen anuncios tan malos, pero por respeto prefiero guardarme las preguntas insolentes para mi.

 

Muchos de los anuncios que veo en la tele no tienen ningún sentido y me hacen preguntarme ¿qué sentido tiene hacer anuncios tan malos? Conmigo por lo menos esos anuncios no funcionan, porque no compro nada de lo que me anuncian por la tele, en mi los anuncios tienen el efecto contrario, en lugar de darme ganas de comprar cosas, me las acaban quitando. También tengo que decir que nunca me gustó ir de compras, no como al resto de mis amigos y familiares. Parece que a todo el mundo le gusta comprar todo el tiempo, a mi no prefiero gastarme el poco dinero del que dispongo en las pequeñas cosas que me hacen feliz. Todo el mundo vive obsesionado con las compras y no puedo entender esa obsesión. Tengo una amiga que se define a sí misma como la chica de las bolsas, porque no hay día que vuelva a casa sin una o más bolsas en la mano. Su pareja ya no sabe qué decirle para que deje de comprar compulsivamente.

 

¿A la gente no les preocupa gastar en exceso? Por lo que parece no, no deben de tener mis problemas económicos. Aunque si no tuviese problemas económicos tampoco me gustaría ir de compras a no ser que fuese por un caso de fuerza mayor.

El coste de dar a luz

Casi es un tema tabú cuando se habla tener un niño, pero el coste económico que se deriva de este hecho es considerable, es decir, es algo a considerar. Mezclar algo tan bonito y natural como la maternidad o la paternidad con el dinero suena feo, pero en una sociedad capitalista como la nuestra todo se puede cuantificar en dinero, hasta el nacimiento de un niño.

Cuando mi marido y yo empezamos a tener dificultades para concebir, empezamos a mirar (primero de reojo y luego directamente) otras opciones. Y entre esas otras opciones siempre está la fecundación in vitro. Lo primero que hicimos fue localizar una clínica especializada que nos diera la suficiente confianza. Por una amiga común que había tenido el mismo problema que nosotros acudimos a una clínica. Y la decisión, a todas luces, fue la correcta.

Y fue correcta también por la forma en la que abordaron ese espinoso tema del coste económico. Ni mi marido ni yo somos millonarios: tenemos trabajos normales y no nos sobra precisamente el dinero. Habíamos sido previsores y habíamos ahorrado algo para el momento en el que decidiéramos ser padres. Pero no esperábamos que el coste se disparara.

En la clínica nos informaron sobre la fecundación in vitro con Diagnóstico DGP que era algo que también valorábamos. Pero cuando llegó el momento de hablar de dinero (porque todo cuesta en esta vida y esto cuesta bastante) enfocaron el tema con total sinceridad y sin ambages: como tiene que ser. No hay que olvidar que se trata de un negocio que, aunque trata con un elemento muy delicado como es la concepción, no deja de ser negocio. Nosotros éramos los clientes y así nos comportamos desde aquel momento. Y tuvimos un trato acorde con lo pagado.

Además, nos explicaron claramente las posibilidades de financiación y nos acogimos a uno de sus planes ya que optamos por la fecundación in vitro con Diagnóstico DGP previo lo que elevaba el precio.

Todo salió finalmente bien, nuestro hijo es sano y estamos muy felices. Pero también aprendimos, y así se lo hacemos ver a los que nos preguntan, que hay que estar muy atentos al coste de los servicios que conlleva optar por una reproducción asistida.

Me lo compro todo por internet

Si pudiese encargar el pan por internet, lo haría, pero la panadería de mi calle todavía no tiene app. Vivo rodeado de ordenadores por mi trabajo y ya no siento la necesidad de ir a una tienda a probar el género. Hoy en día, la mayoría de sectores están muy bien adaptados al comercio electrónico, conscientes de que es una fórmula comercial que no va a parar de crecer en los próximos años.

Los que todavía miran con cierta desconfianza las compras online tienen sus razones y lo entiendo. Por ejemplo, sucede al comprar ropa. Por mucho que las tiendas online de moda ofrezcan guías de tallas cada vez más detalladas, nunca sabrás si una prenda te queda bien hasta que no te la pones. Es así, y a todos nos ha pasado. Pero para eso se inventaron los sitios web de venta de ropa de segunda mano, ¿no?

Pero salvo en el caso de la ropa, considero que comprar por internet es casi siempre un acierto. Algo tan aparentemente sencillo como buscar las mejores bombillas bajo consumo CFL online puede convertirse en una pérdida de tiempo si lo haces en una tienda física. Os contaré mi propia experiencia para que lo entendáis.

Tengo un chino cerca que es inmenso. Tiene todo… pero es difícil encontrarlo. Generalmente, me suelen atender bastante bien, y aunque algunos de los dependientes no tengan todavía mucha idea de español (ni yo de chino) nos acabamos entendiendo bien. Pero aquel día que fui por las bombillas de bajo consumo fue toda una odisea. Debo decir que yo tampoco me debí explicar muy bien, pero el caso es que, finalmente, me llevé unas bombillas que ni eran CFL ni de bajo consumo.

¿Qué hice al final? Encendí el ordenador al llegar a casa y busqué mejores bombillas bajo consumo CFL online. Hice una rápida comparación entre dos o tres sitios web y localicé una oferta interesante. A los pocos días ya las tenía en casa.

Como digo, aunque todavía para algunas cosas comprar por internet es tiene sus hándicaps, yo prefiero ahorrar tiempo (y a menudo dinero) haciéndole online.

La casa de la playa

Mi familia siempre me enseñó a valorar bien las cosas, a ser una persona ahorrativa y a no derrochar. Tanto mi mujer como yo somos personas muy trabajadoras y nunca hemos sido de darnos caprichos. Pero un buen día nos sentamos en el sillón a ver un programa de esos de casas que echan por la televisión y una pareja reformaba una bonita casa que tenían en la playa. Nos miramos y no hizo falta que dijéramos nada.

Con los niños ya mayores, a los papás les llegaba el turno de disfrutar un poco de la vida. Conocíamos muy bien el Mediterráneo después de muchos veranos allí, sobre todo en Denia. Solíamos ir a apartamentos alquilados pero teníamos algunos amigos que habían comprado casa allí y pedimos consejo.

Teníamos bastante dinero ahorrado, pero aun así pedimos asesoría a nuestro abogado y nos dijo que eligiendo bien podía ser una inversión. A nuestros hijos también les pareció bien y nos lanzamos. Ahorrar está bien, pero la vida es corta y llega un momento en que hay que apostar por algo más que mirar como crece la cuenta corriente.

Compramos una casa algo antigua, así que necesitaba reforma. Mi mujer, además, es muy aficionada a la decoración así que llevó personalmente todos los detalles. Ella eligió los azulejos, el papel de las paredes, el estor dia y noche para las habitaciones. Y la reforma se hizo rápida y sin incidencias, algo que no suele pasar en los programas de televisión, en los que siempre acaban encontrando termitas, amianto o algo así para darle algo de drama a la cosa.

Y llegó junio. Dejamos a los hijos con los abuelos y nos fuimos a Denia para ver si todo estaba correcto en nuestra casa de la playa reformada. La sensación de abrir la puerta, el silencio de la casa, el olor a playa… Abrimos el estor dia y noche del salón y pudimos ver el mar, allí, a unos metros de nuestra ventana. Fue uno de los momentos más emocionantes de mi vida: dinero bien gastado, que para eso estuvimos 20 años ahorrando, ¿no?

Veinte litros a la semana

Hace años, cuando algún amigo me contaba que sus padres iban una vez a la semana o al mes a comprar yo no daba crédito. ¿Cómo se arreglan para hacer toda la compra de una sola vez? En mi casa siempre se compró varias veces a la semana, a nadie le gustaba ir cargado hasta arriba. También es verdad que en frente de casa de mis padres siempre ha existido un supermercado que, aunque ha cambiado varias veces de titularidad, se ha mantenido abierto desde que nací… y sigue.

Pero mi vida ha cambiado mucho y yo ya no tengo un súper en frente de casa. Y ahora a mí también me toca ir al supermercado a hacer la gran compra semanal. Llenamos un carro y podríamos llenar uno y medio, pero no damos abasto. Buena ‘culpa’ la tiene nuestro hijo enganchado como está a la leche. Suponemos que le viene de familia, porque nosotros también somos grandes consumidores de leche. Pero es que él se funde ocho litros a la semana. El niño está creciendo: es normal ¿no?

Nosotros que somos más de mirar el valor nutricional leche desnatada preferimos beber esta, aunque hemos probado otras, sobre todo la sin lactosa, tan de moda últimamente: tiene un sabor curioso pero nosotros estamos muy acostumbrados a la desnatada que tiene un sabor menos fuerte y dulce.

Si sumamos la leche que bebemos nosotros a la semana salen unos 12 litros en total. Eso son 12 kilos solo en leche en el carrito de la compra. Y luego está el agua. Mi mujer se acostumbró desde hace años a beber agua embotellada y yo me he contagiado. El niño de esto no es culpable: bebe mucha menos agua. Más o menos, unos 7 litros de agua a la semana… porque yo, a veces, bebo del grifo. Son 20 kilos a la semana solo en leche y agua.

Aunque para nosotros es importante el valor nutricional leche desnatada y del resto de productos que compramos yo estoy pensando seriamente en volver a beber agua del grifo en exclusiva para reducir un poco esta pesada carga semanal…

LA ROPA DE HOMBRE ESTÁ DE MODA

Hay hombres que parece que tienen envidia de las mujeres y sus ingentes cantidades de ropa. Por lo que les gusta comprar todo lo que les gusta siempre que pueden. Uno de mis amigos es así y siempre tiene discusiones con su novia por culpa de los armarios de cada uno. Y eso es cierto, porque en su casa no hay suficiente capacidad de almacenaje para la ropa de los dos. Al final van a tener que convertir una de las habitaciones de su casa en un mega armario vestidor, lo cual me parece una solución completamente razonable. Además, mi amigo acaba de encontrar una tienda online de ropa de hombre en la que se está dejando el sueldo. Una cosa es que te guste la ropa y otra muy diferente obsesionarse con tener más ropa que tu novia, esa competición nunca la podrá ganar.

 

Personalmente, creo que la ropa no es tan importante como mi amigo cree, pero he de reconocer que no es que me moleste mucho a la hora de comprar ropa y lo poco que me voy comprando, lo compro con expectativas de futuro, osea que todo lo que me compro procuro que me dure el máximo tiempo posible. Pero al parecer hoy en día existen muchos hombres a los cuales les encanta comprarse ropa constantemente, seguramente tengan tanta ropa que no les da tiempo a ponérselo todo todas las veces que les gustaría. Estos hombres supongo que en sus casas no les llega con tener un buen armario, lo más normal es que se hagan una habitación vestidor exclusiva para poder guardar toda la ropa que se compran toda junta. Los vestidores cada vez están más de moda, pero por desgracia no todos los pisos están pensados para tener un vestidor. Hace años, cuando estuve estudiando una formación profesional de construcción, los profesores insistían en colocar vestidores en las casas que dibujábamos, pero han pasado los años y no he visto tantos vestidores como nos dieron a entender que iba a haber en los edificios nuevos, supongo que no les salía rentable a los constructores.

Protocolo de prevención del cáncer de colon

El cáncer de colon es un tipo de cáncer que hoy tiene solución siempre y cuando se detecte a tiempo. Por eso, avanzar en la forma en como se detecta el cancer de colon y establecer los protocolos adecuados es básico para poder salvar muchas vidas.

Hay personas que tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de colon, por ejemplo, aquellos que tienen antecedentes en su familia o que ya han tenido problemas como pólipos. Cuando estas personas tienen ya una cierta edad en la que el riesgo aumenta, lo habitual es que se sometan a colonoscopias periódicas para comprobar que todo está bien.

Una colonoscopia es una prueba que consiste en la introducción a través del ano de un cable con una cámara en el extremo. Gracias a la cámara se puede ver el interior del intestino y su estado. Para realizar esta prueba el paciente tiene que llevar una dieta especial y utilizar laxantes para que el intestino esté perfectamente limpio.

Muchas personas se ponen muy nerviosas ante una colonoscopia. No es especialmente dolorosa, pero si molesta, por lo que en la mayoría de las clínicas se opta por sedar al paciente y que de esta manera pase la prueba prácticamente sin darse cuenta.

En el caso de pacientes con síntomas que puedan corresponderse con diferentes enfermedades, lo normal es que antes de una colonoscopia se realicen otras pruebas más sencillas y menos invasivas que vayan dando pistas al médico sobre cuál puede ser el problema. Por eso, lo normal es realizar una prueba de heces para ver si puede haber sangre en ellas.

Puede haber sangre en heces por muchas causas, por ejemplo, por hemorroides internas, así que no hay que pensar inmediatamente en la posibilidad de cáncer. El siguiente paso sería la colonoscopia para poder comprobar qué es lo que causa la aparición de la sangre. En algunos casos, los médicos pueden solicitar también un análisis de sangre para comprobar los valores tumorales.

Los controles de salud periódicos y acudir al médico cuando se nota que algo no va bien son las formas de poder detectar a tiempo esta enfermedad y otras muchas. En este caso el tiempo es fundamental y puede marcar la diferencia entre arreglar el problema con una simple intervención o tener que realizar quimioterapia y radioterapia y llevar a cabo cirugías mucho más complicadas y con más efecto en el paciente.

Los equívocos con la cirugía estética

Desgraciadamente, existe mucho desconocimiento sobre la cirugía estética lo que implica decepciones, errores y quejas. Hace poco, una amiga llegó súper alterada porque en una clínica le habían dicho que la liposucción no era la mejor manera de ‘perder peso’. No quise herir sus sentimientos, pero le aconsejé que buscara otra opción si lo que pretendía era adelgazar. Ella me dijo que yo había perdido peso después de la liposucción y yo le recalqué lo de ‘después’…

Cuando yo misma buscaba una clínica de Liposucción Galicia estaba parecido a como está mi amiga ahora: muy perdida. Oía campanas pero no sabía dónde. Tenía la certeza de que la lipo era una forma de quitar kilos de encima y ya está, pero no es exactamente así. Por suerte, yo encontré una clínica cuya base es la honestidad en el tratamiento con el paciente, algo que debería ser obligatorio en todos los centros que se dedican a esta actividad.

Yo me presenté ante el cirujano con las cuatro cosas que me habían contado o que había escuchado de pasada. La primera idea era errónea y de ella venían todos los demás equívocos. La liposucción no es una intervención con la que se adelgace: se moldea y se tonifica, pero no se pierde una cifra apreciable de peso.

En la clínica de Liposucción Galicia me sentí decepcionada cuando escuché esto: ¿pero entonces quién quiere hacerse esta operación si no adelgazas?, pensé. Al eliminar pequeños depósitos de grasa, aunque no se pierda un peso significativo, se moldean ciertas partes del cuerpo, de forma que el resultado general es más armónico. Por ejemplo, si quitamos parte de la grasa de las cartucheras, esa zona tendrá otra apariencia y el aspecto general cambiará. Ese es uno de los beneficios reales de la liposucción.

Así que cuando salí de la clínica, creí que nunca me iba a hacer esa intervención, que no merecería la pena, pero después de reflexionar, me di cuenta que no todo es perder peso: un cuerpo sano y saludable se consigue de muchas maneras. Gracias a la liposucción conseguí sentir mi cuerpo más armónico, me llené de autoestima y, después, sí perdí peso… pero en el gimnasio y comiendo mejor.

El mexicano más atestado del barrio

Yo no daba un duro por el restaurante, tengo que admitirlo. Mi amigo Paco no es mexicano, es de Cádiz y ni siquiera ha estado nunca en México, pero es un gran cocinero, un notable emprendedor y todo un show man: un tipo único que decidió que su siguiente locura sería abrir otro restaurante mexicano en una de las zonas de la ciudad con más restaurantes por metro cuadrado.

Me pidió que le ayudara con el diseño y la decoración del local: conoce mi trayectoria y sabe que soy bastante bueno en mi trabajo, pero yo tenía dudas acerca de la idea que él tenía para el local. Me dijo que no quería nada de aire mexicano, sino muy minimalista y moderno. La comida sería mexicana pero el diseño no sería étnico, todo lo contrario. Y eso fue una de las razones de su éxito.

El presupuesto era ajustado así que tuvimos que rompernos un poco la cabeza entre los dos para conseguir ese toque minimalista y cool sin gastar demasiado. Usamos mucho material reciclado, optamos por comprar bombillas decorativas LED rgb baratas para buena parte de la iluminación y colocamos un pequeño pero monísimo cartel externo iluminado que se ha convertido en todo un símbolo.

También para el mobiliario apostamos por piezas rehabilitadas de una pequeña firma amiga: todo estupendo y a buen precio. Lo único en lo que sí invertimos un poco más fue en la zona de la barra en la que se colocó un mosaico de teselas, tanto en la zona inferior como superior, que también quedó estupendo.

En definitiva, y aunque está mal que yo lo diga, la decoración del local fue un prodigio de economía de medios aprovechando las oportunidades que nos iban surgiendo: desde comprar bombillas decorativas LED rgb baratas hasta el mobiliario rehabilitado por unos amigos. En la inauguración todo el mundo nos felicitó, pero lo importante estaba por llegar: la calidad de la comida. Y con eso, Paco, no tiene rival: el mexicano de Cádiz es ahora lo más del barrio, hasta el punto que ya está pensando en nueva locura…