Estamos tan acostumbrados a correr, a apurar, a estar siempre haciendo varias cosas a la vez, que en vacaciones no sabemos desconectar. Cambiamos las obligaciones de la oficina por otras diferentes: la de tener que llenar cada minuto del tiempo con actividades de ocio para poder decir a los demás y a nosotros mismos que hemos aprovechado a tope las vacaciones. Pero las vacaciones deberían de ser para descansar y disfrutar de algo que es un lujo que pocas veces podemos permitirnos: no hacer nada.
Por eso, escoger un destino en el que lo único que hay que hacer es relajarse, pasear y disfrutar de las vistas y de la mejor comida, puede ser una opción ideal. Sin tener que visitar lugares emblemáticos, sin ver monumentos, sin correr para coger sitio en los lugares de moda… solo dejar que transcurra el tiempo de forma lenta, como pasaba para nuestros abuelos.
Y un destino así lo encontramos en Ons. La mejor forma de disfrutar Ons es cogerse unos días en el camping para poder ralentizar la mente y el cuerpo y disfrutar de lo poco, pero tan intenso que hay que hacer en isla de ons. De hecho, lo único para lo que tendrás que hacer cola o coger vez es para comer en alguno de sus fantásticos restaurantes. Pero por lo demás, el tiempo dejará de tener sentido y podrás olvidarte de tu teléfono, que además no tendrá cobertura en todas partes o de tu reloj.
Puedes levantarte cuando te apetezca o cuando te despierte la luz del día. Dar un paseo por la playa antes de que comience a llenarse con la gente que llega de los barcos y disfrutar de una ruta de senderismo. Incluso puedes llevarte el bocadillo y así ni tendrás que preocuparte por la hora a la que tienes que volver. Come cuando tengas hambre, busca un arenal o un lugar con sombra y echa una siesta de esas que no tienen despertador ni hora. Date un baño refrescante y disfruta de la tarde como prefieras: leyendo en la playa, realizando deportes de mar, caminando…
No hay prisa ni horarios en Ons, el tiempo allí tiene un sentido diferente y aunque pases tan solo dos o tres días, sentirás que de verdad has descansado y cargando tus pilas y, al volver en el barco, estarás ya pensando en regresar pronto.